El conflicto entre Colo-Colo y la Universidad de Chile ha escalado luego de que los azules presentaran una denuncia formal en la ANFP contra Jorge Almirón, técnico de los albos. La denuncia apunta a que el entrenador habría dado instrucciones desde la caseta del estadio CAP en un momento en que no tenía autorización para hacerlo, lo que según la U constituye una infracción al reglamento vigente.
Colo-Colo, consciente de la seriedad del reclamo, ha sostenido que Almirón no actuó fuera de las normativas. Sin embargo, la Universidad de Chile insiste en que lo ocurrido amerita sanciones que podrían impactar los resultados deportivos. En caso de que la ANFP no dé una respuesta favorable, el conflicto podría escalar hasta el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que sería la instancia definitiva para resolver la disputa.
Este proceso tiene implicaciones más allá de la competencia local, pues afecta la moral del plantel y la estabilidad del cuerpo técnico en momentos cruciales del torneo. Por el momento, Colo-Colo ha mantenido su posición firme, señalando que el reclamo no tiene suficiente fundamento para prosperar. Además, argumenta que el reglamento permite ciertas interacciones en situaciones específicas, lo que podría jugar a su favor en caso de que el caso se extienda al TAS.
A pesar de la tensión en el entorno institucional, el cuerpo técnico colocolino se mantiene enfocado en la recta final del campeonato, con desafíos inmediatos que requieren toda la atención del equipo. La resolución de esta disputa será clave para determinar si Colo-Colo enfrentará alguna sanción que pueda comprometer su lucha por el título