Colo Colo atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. La contundente derrota por 4-0 ante Racing Club en Avellaneda, que significó la eliminación del equipo tanto de la Copa Libertadores como de los play-offs de la Copa Sudamericana, ha desatado una crisis institucional sin precedentes.
En este contexto, la dirigencia de Blanco y Negro, encabezada por el presidente Aníbal Mosa y el gerente general Alejandro Paul, sostuvo una reunión de emergencia con el cuerpo técnico liderado por Jorge Almirón en el Hotel Pullman de Vitacura. El objetivo principal de este encuentro fue abordar la continuidad del entrenador argentino, cuyo ciclo al mando del equipo parece haber llegado a su fin, aunque aún no se ha oficializado su salida.
La situación se complica debido a que Almirón no presentó su renuncia tras la eliminación, a pesar de acumular cuatro derrotas consecutivas, tres de ellas por goleada, que dejaron al equipo fuera de dos torneos importantes. Ante esta negativa, Blanco y Negro se ve en la necesidad de considerar la rescisión del contrato del técnico, que se extiende hasta diciembre de 2026. Este proceso implica una serie de pasos administrativos, ya que al ser una sociedad anónima, el directorio debe aprobar la decisión en una reunión extraordinaria, la cual requiere un plazo de convocatoria de 72 horas.
Además, el aspecto económico representa un obstáculo significativo. La indemnización correspondiente por la terminación anticipada del contrato de Almirón es considerable, lo que obliga a la dirigencia a negociar un acuerdo financiero que sea viable para ambas partes.